domingo, 28 de abril de 2013

Ellos & Ellas: Chic Young (2)


Chic Young en 1940 con la actriz Olivia de Havilland. Ella estaba en el momento álgido de su carrera cinamotográfica y acababa de rodar "Lo que el Viento se Llevó" (1939). La segunda mitad de los años 30 y la década de los 40 fue su mejor etapa profesional, coincidiendo en gran parte de sus éxitos con Errol Flynn -"El Capitán Blood" (1935), "La carga de la brigada ligera" (1936), "Robin de los bosques" (1938) y "Dogde, ciudad sin ley" (1939), "La vida privada de Elizabeth y Essex" (1939)-. De hecho, este mismo año rodaría con Flynn "Camino de Santa Fe" y un año después tendrían su última colaboración conjunta en "Murieron con las botas puestas".

sábado, 27 de abril de 2013

CORBEN SALES!!!


En esta ocasión se venden las 8 páginas
del cuarto capitulo de Mundo Mutante

Este post va camino de ser un clásico ya. Os sonará repetitivo, pero este sábado, esta tarde, ¡hoy!, Richard Corben vende un buen número de originales suyos. Los más sugerentes son las páginas de Mundo Mutante. La última vez se vendieron como lote -8 páginas- por 56.000 $. En esta ocasión, Dona Corben informa que saldrán las páginas individualmente con precio fijo.
GOOD HUNTING!!!

viernes, 26 de abril de 2013

En busca del Santo Grial: Coleccionando originales (Parte Primera)

 Portada de la revista mejicana Comikaze #19
(diciembre, 2012)

Hace unos meses el director de la revista Comikaze me pidió un artículo centrado en el mundo del coleccionismo de orginales. Yo lo titulé EL COLECCIONISMO DE ARTES ORIGINALES EN CINCO PREGUNTAS y esta sería la primera parte del mismo, centrada en el QUÉ y POR QUÉ:


Podríamos plantearnos en cinco sencillas preguntas el mundo del coleccionismo de originales de cómic. Cinco sencillas preguntas cuyas respuestas, sin embargo, no lo son para nada fácil, pero que intentaremos responder de forma más o menos objetiva. Estas cuestiones serían: ¿qué? ¿por qué? ¿dónde? ¿cómo? y ¿cuándo? Empecemos con cada una de ellas…

¿QUÉ SON LOS ORIGINAL ART?
Antes de meternos en materia, tendríamos que aclarar en qué consistiría este tipo de coleccionismo. Originales, comic art, artes, lámina, original art… Páginas de cómic en definitiva, pero no exclusivamente ya que también entrarían en esta definición desde tiras de prensa a sketches de convenciones, desde portadas de cómic a commissions (encargos) a los autores.
A estas alturas todos sabemos que los cómics no los hace un ordenador –aunque bien es verdad que hoy en día cada vez más interviene en su realización-. Un señor se sienta delante de una mesa de dibujo y cuadricula una hoja de papel, planifica las viñetas, dibuja en su interior, primero a lápiz para posteriormente pasar a entintar esos dibujos. El resultado es el original de la página de cómic que posteriormente será publicada, coloreada directamente o infográficamente. Y si estamos en el primer caso, el original incluiría ese coloreado. Éste ha sido más o menos el proceso que se ha seguido desde sus inicios en prensa a finales del siglo XIX hasta nuestros días. Desde Richard F. Outcault o Windsor McCay hasta el artista más hot del momento, llámese Frank Quitely, Jim Lee o Eduardo Risso.

Frank Miller en una convención norteamericana a finales de los 70. Fijénse en la tabla de precios.

¿POR QUÉ COLECCIONAMOS ORIGINALES DE COMIC ART?
Hollywood y el mundo del cómic están cada vez más unidos. Y ya no sólo hablamos del nuevo filón argumental de adaptaciones cinematográficas. ¿Por qué George Lucas o Steven Spielberg coleccionan comic art? ¿Por qué lo hace Nicolas Cage? ¿Y Guillermo del Toro?
Las razones podrían ser variadas. Por nostalgia, como inversión, por mero gozo y disfrute estético, como proceso didáctico de saber cómo se ha conseguido tal o cual efecto gráfico… Ésas podrían ser las principales razones. Todas muy respetables en su conjunto y alguna discutible en particular. Aclarado esto, podemos analizar-más o menos- los motivos que nos llevarían a adquirir estas piezas que durante mucho tiempo no tenían mercado comercial y los autores no sabían qué hacer con ellas en casa cuando las editoriales no se adueñaban de él.
Coleccionar por nostalgia.
La añoranza, el recuerdo de aquel cómic que leímos cuando éramos niños, ése podría ser uno de los principales motivos para adquirir o empezar a coleccionar páginas de cómic. La nostalgia es una poderosa arma, eso bien lo saben los publicistas. Actúa como una especie de alquimia o pócima fabulosa para recuperar el tiempo perdido.
Muchos hemos empezado en esto del coleccionismo queriendo poseer ese pedazo de infancia perdida. Queriendo poseer un original de aquel autor que tanto nos emocionó o de aquel cómic que tantas veces releímos y releímos. A veces, poco importa a veces la calidad de la página, del cómic aquel, aquí lo que prima es otra cosa y no entra la objetividad en juego.

Catálogo de Sothebys del año 1993

Como inversión
Teniendo en cuenta que el cómic sería un tipo más de arte y, por lo tanto, sujeto al mundo del coleccionismo, las casas de subastas ya pusieron sus ojos en él a principios de los 90. En los catálogos de Sotheby´s y Christie´s de aquellos años pueden verse piezas de George Herriman, Joe Shuster, Frank Frazzetta o páginas de la edad de plata del comic-book norteamericano de Jack Kirby o Steve Ditko. Hoy en día, el tiempo les ha dado la razón y los precios alcanzados en las últimas subastas de Heritage -sumado a las cifras irracionales que están marcando en los últimos tiempos determinados dealers- están conduciendo a que, bien por extensión bien por mimetismo o contagio, los precios que marquen los propios coleccionistas privados sean tan exorbitados como los del loco mercado en que nos estamos sumergiendo.
Esta vertiginosa escalada de precios está llevando al mercado del coleccionismo de originales a pagar unos precios escandalosamente especulativos en algunos casos. Y lo peor del caso es que nosotros podemos ser los mismos culpables de ello. Con la excusa de que determinada página sea nuestro anhelado “grial” perdemos el sentido y llegamos a pagar precios de locura y alentamos, y marcamos, de forma peligrosa, como precio de mercado piezas similares.
¿Quién está comprando estas piezas por precios a todas luces inflados? ¿Instituciones privadas acostumbradas a otros mercados de arte? ¿Una docena de coleccionistas privados? Y si es esto último, ¿qué edad tienen? ¿Qué pasará cuando desaparezcan sus opulentas y generosas billeteras? ¿Cuántos no se habrán ahogado en este río de especulación y mercadeo entonces?
Cada vez es mayor el número de personas que se introducen en el coleccionismo de originales como una forma de inversión “segura”. Hoy invierto tanto y mañana gano tanto más. Alguien decía que tiene una rentabilidad de un 8% anual. Pero tal vez lo que podríamos estar haciendo no es otra cosa que crear una burbuja especulativa similar a la que vivió España en el sector inmobiliario.

Coleccionar por deleite estético
Igual que se contempla un cuadro de Van Gogh, un fresco de Diego Rivera o un dibujo de Leonardo Da Vinci, se puede hacer esto con un sunday del Príncipe Valiente de Hal Foster o con una ilustración de Frank Frazzetta. Creo que la respuesta es obvia.

Coleccionar como proceso de investigación
Los mismos autores también comparten este gusto por el coleccionismo de originales, en parte como un elemento de estudio, en parte por el simple placer de admiración y disfrute de ese arte. Así, el español Jordi Bernet es un gran admirador de los autores de tiras de prensa clásicas como Milton Caniff, Frank Robbins o Noel Sickles. Otros ejemplos los encontramos en Erik Larsen, quien posee una envidiable colección de piezas de Jack Kirby, o en John Byrne, cuyos gustos van desde Charles M. Schulz a Neal Adams.


CONTINUARÁ...

miércoles, 24 de abril de 2013

ANACLETO... by Vázquez

BY VÁZQUEZ
Manuel Vázquez Gallego (Madrid, 1930-1995) comenzó su carrera profesional en 15 años publicando en revistas como Flechas y Pelayos o en su suplemento Maravillas. Dos años más tarde -1947- se incorpora a Bruguera y rápidamente se convierte en uno de los puntales del renacido Pulgarcito. Con la Editorial Bruguera colaboraría hasta su desaparición, creando para ella títulos y personajes como Las hermanas Gilda (1949), La familia Cebolleta (1951), La familia Churumbel (1960), Angelito (1964), Los cuentos del tío Vázquez (1968) o la Abuelita Paz (1969).
La espantada de Cifré, Conti, Escobar, Giner y Peñarroya al proyecto editorial de Tío Vivo, revista ajena al gigante catalán en la que los cinco veteranos dibujantes buscarían una mayor libertad creativa. Este cisma casi coincidió en el tiempo con la entrada de nuevos autores como Raf, Segura, Gosset o Estivil, y con la eclosión de un tal Francisco Ibáñez. Además, dejaría a Vázquez en una posición privilegiada, encargándose entonces de las portadas del DDT y la novedosa Can Can, sustituyendo en esta labor a los "ingratos" Peñarroya y Cifré.
Su relación con Bruguera se deterioró a finales de los 70 -falta de profesionalidad en las entregas, reivindicación de derechos de autor-, lo cual propició compaginar diferentes colaboraciones con otras editoriales entre 1978 y 1986, creando para ellas Don Cornelio Ladilla y su señora María (El Papus), La saga del macho  hispánico (Hara-Kiri), ¡Vámonos al bingo! (JAuJA), Así es mi vida (El Pequeño País), Tina y Nic (Garibolo) o Manolo (Bichos).
Tras el cierre de Bruguera, alternó sus trabajos entre Ediciones B y otras editoriales, con series como El Rollo del día (TBO, 1988), Sábado, sabadete (Makoki, 1990) o Jurasic y Mónica (El Pequeño País, 1993 y 1994).


Original de Anacleto, agento secreto y la página tal como fue publicada en
Pulgarcito nº1858 (diciembre de 1966)

ANACLETO

Anacleto, agente secreto fue publicado entre 1964 y 1966 en las páginas de Pulgarcito, y pasó en 1967 a DDT y en 1968 a la nueva etapa de Din Dan, siempre con historietas de una página.
Las aventuras más extensas empezaron a ser publicadas en almanaques y números extraordinarios de estas cabeceras -y de Tío Vivo-, así como en Gran Pulgarcito y en Súper Pulgarcito en 1970. Así, en los almanaques de 1970 de Din Dan y Gran Pulgarcito aparecen Conspiración Blanca y Anacleto, agente secreto en El sobre lacrado, respectivamente. A partir de 1971  el semanal Mortadelo acogió también historietas primero de 2 y luego de 4 páginas de Anacleto, pero en 1972 la firma "by Vázquez" empezó a desaparecer de la serie y ésta fue continuada, sobre todo en Súper Pulgarcito, por un estudio de guionistas y dibujantes comandado por Blas Sanchís.
La serie se mantuvo viva casi hasta el cierre de Editorial Bruguera, en 1986, gracias tanto a las historietas apócrifas como a la continuada reedición de sus aventuras en diferentes cabeceras.

VÁZQUEZ Y ANACLETO
Su primera historieta apareció publicada en Pulgarcito Nº1753 (1964).
Anacleto nació como respuesta a la recién iniciada saga cinematográfica de James Bond, de la cual se habían estrenado ya Agente 007 contra Dr. No (1962) y Desde Rusia con amor (1963). Coincide también en el tiempo con la serie de televisión Superagente 86.
Anacleto, agente secreto es, posiblemente, la serie de Vázquez  que cuenta con más historietas no realizadas por él.
En 1948 Vázquez ya utilizó el nombre de Anacleto en una de sus primeras series para Pulgarcito: Anacleto Pandehigo. Para la revista JAuJA, de Ediciones Druida, Vázquez creó en 1982 la serie Los casos de Ana y Cleto, en clara referencia a su personaje publicado en Bruguera. En 1986 recuperó a estos personajes cambiando el título de la serie a Tina & Nic para la revista Garibolo.
En 1991 el dibujante participó como diseñador de los decorados de la obra teatral Operación Ópera, cuyos protagonistas eran, con otros nombres, Anacleto (Aniceto) y las hermanas Gilda (las hermanas Morgan).
En 1995, en el número 5 del fanzine granadino de corte erotico Espuma, Vázquez publicó la que posiblemente fue una de sus últimas historietas con el personaje. En ella, titulada "El reencuentro", mostraba al propio Vázquez que, después de 25 años, volvía a cruzarse  con Anacleto y las hermanas Gilda en lo que terminó por ser una parodia pornográfica.
En la localidad madrileña de Rivas-Vaciamadrid existen varias calles con nombres de personajes de cómic y entre ellas figura una dedicada a Anacleto.


Nota: Textos e información extraídos de Anacleto, agente secreto (Clásicos del Humor, 2009, RBA Coleccionables, edición coordinada por Toni Guiral) y del articulo By Vázquez, escrito por J.J. Vargas y publicado en Dolmen Europa #4 (diciembre de 2010)

jueves, 18 de abril de 2013

SMILE, PLEASE. Una exposición de Andrés Soria


Mañana viernes a las 18 horas se inaugura la exposición "Smile, Please", dedicada al tristemente fallecido humorista granaíno Andrés Soria. Sus amigos le han querido homenajear organizándole esta exposición, además de la publicación de libro homónimo donde se recoge parte de su trabajo en diferentes medios tanto en prensa -los periódicos locales Ideal o La Opinión de Granada, El País-, revistas -Madriz, Dos Veces Breve, El Virus Mutante- como para agencias internacionales -Zaradoya, Cartoon Book- o diferentes editoriales con las que colaboró -Santillana, Edebé, Bruño, Fundamentos, Grazalema, Oxford University Press y Liber-. Allí estarán (y estaremos) Enrique Bonet, Chema García, Miguel Osuna "El Bute", Alex Rómero, José Luis Munuera, Rubén Garrido, Miguel Ángel Alejo y demás amigos y conocidos vinculados -o no- a Irreverendos