Me he levantado esta mañana y entre los regalos que había a los pies del árbol de Navidad había un sospechoso paquete. Lo abro bastante intrigado y me encuentro esto:
DD#184 Pg.10
¡¡Sí, un original del Daredevil de Frank Miller!!! Increíble… ¡y además cierto! Pero, ¿cómo ha llegado hasta aquí? El cartero lo trajo hace unos días, me dice Ana (una chica con la que vivo y tengo una niña de 3 años, fruto de frías noches de invierno). ¡¡¡Serás hija de la gran %$#&@!!! Lo había tenido guardado varios días y yo amargado pensando cómo resolver un problema que ya duraba casi tres meses…
Porque la historia de esta página tiene tela… La gané en eBay a finales de septiembre. Cuando me puse en contacto con el vendedor, lo primero que me dijo fue que cómo que había pujado por ella, que sólo la vendía para los USA, que no me la mandaba ni me la vendía aunque la hubiera ganado. Le escribo intentando darle garantías, mi impecable feedback, vendedores americanos con los que he tratado, etc. Que no, guy. Que lo notificaré a eBay, me dice. En eBay supongo que tuvieron que decirle que estaba obligado a vendérmela así que al cabo de los días volvió a escribirme con el rabo entre las piernas. Vale, te la vendo. Hazme un envío de dinero. ¿Se acaba aquí la historia? Decididamente no.
Espero unos días a que me envíe sus señas para el envío con Western Union y me diga cuánto serán los gastos de envío. Y lo único que recibo es un mensaje de eBay comunicándome que tengo un caso abierto por impago de artículo. Me vuelvo a poner en contacto con este tipo, al que ya le estaba tomando un poco de manía, la verdad. Le aclaro todo, él me dice a cuánto ascenderían los gastos de envío (¡¡$60!!). Le digo vale a todo, y aunque me parecen un robo, no quiero más problemas y se trata de una página de Miller. Le hago el envío, me clavan 45 euros, le digo cuál el número clave.
Ya está todo arreglado… Pues no. Él dice que ha ido a recoger el dinero y que no le dan la totalidad del pago (unos 40$ menos o así del total), así que o recibe todo o no hay página. Sic.
Me acerco a mi oficina de Correos y pregunto, ya algo mosca, qué ha podido pasar y si podría recuperar la pasta. Si él beneficiario no la ha recogido y tiene el resguardo tienes un mes de plazo desde el envío. Ah, y que el dinero lo recoja en una oficina, me dicen. Seguro que este capullo ha ido a algún supermercado o similar y le cobraban comisión. Lo aclaro todo de nuevo. Ya vamos por principios de noviembre.
Había pasado más de un mes desde que gané la puja. Hasta finales de noviembre no recibo ninguna señal del vendedor. Dice que ha tenido problemas familiares. Me la suda, a estas alturas me importa un pijo. Que ya me ha mandado la página, vale, a ver si es verdad. Le pido el número de control. No me responde. Joder, ya empezamos. Le doy un plazo (generoso) de dos semanas...
En Expocómic, Ferran Delgado me pone un poco atacado de los nervios cuando le cuento parte de la historia. Miro su historial y un comprador le acaba de votar negativamente comentando que jamás llegó a recibir el artículo que le había comprado. Nada más volver de Madrid le abro un caso en eBay de artículo no recibido. Una semana después recibo un mensaje del cabrito diciendo que envío la página el ¡¡día 8 de diciembre!! ¿No lo había enviado ya? Mantengo el caso abierto en eBay y le escribo unos cuantos emails. Me da un número de control de USPS que sólo dice que el día 9 de diciembre salió un paquete de New York. El rastro se queda ahí y en las siguientes semanas no hay más información que ésta. Mi primer original perdido. Pensé.
Y la historia, con final feliz, acaba a día de hoy. Más tres meses después con unos Reyes Magos, un poco cabroncetes, y una preciosa muestra más de esa mítica etapa de Miller en Daredevil...